Te puedo ayudar si tienes hijos adolescentes ya que la adolescencia es una etapa de transición de la infancia a la edad adulta, donde se experimentan profundos cambios tanto a nivel físico como a nivel psicológico.

Esta etapa está marcada por la inestabilidad y provisionalidad, durante la cual se adquiere una identidad personal y social adulta. Durante este período el adolescente empieza a mostrarse más independiente de la familia y a la vez  más dependiente del grupo de iguales. Las amistades son muy importantes e influyentes y se le da preferencia respecto a la familia.

Los sentimientos se llevan a un extremo, o se está muy triste o muy feliz. Empiezan a mostrar inconformismo respecto a las normas de los adultos.

Características propias de la adolescencia:

  • Desconcierto por los grandes cambios físicos y psicológicos
  • Búsqueda de experiencias placenteras sin tener en cuenta los riesgos
  • Atracción por la aventura
  • Aumento de la influencia de los amigos y alejamiento del control paterno
  • Curiosidad
  • Necesidad de ser aceptado por el grupo de iguales
  • Formación de un identidad personal
  • Nuevas habilidades cognitivas
  • Mayor grado de autonomía e independencia personal

Estas características propias de la adolescencia si se dan asociadas con otros factores como una baja autoestima o el fracaso escolar pueden hacer al adolescente más vulnerable ante situaciones de riesgo.

Por ello es necesario dotar al adolescente de una serie de estrategias como son una comunicación efectiva, habilidades de autocontrol y una autoestima positiva que le permita afrontar con éxito las diferentes situaciones de riesgo que se pueda encontrar.

Aspectos importantes a tener en cuenta durante la adolescencia:

El autoconcepto es la imagen que cada persona tiene de sí misma. Esta imagen se conforma, en parte, tanto por lo que piensa cada uno de sí mismo, como por lo que las personas que le rodean piensan sobre él. Aunque el contenido del autoconcepto se halla en continuo cambio a lo largo del a vida, la niñez y la adolescencia son etapas decisivas para su formación y, por tanto, determinantes de la manera en que cada persona se verá así misma en posteriores etapas de su vida.

La autoestima viene determinada por la relación entre la imagen real que cada uno tiene de sí (cómo es) y la imagen ideal (cómo le gustaría ser).

El autoconcepto y la autoestima están íntimamente relacionados ya que si mejoramos uno la otra mejora a su vez.

El autocontrol es la capacidad del ser humano para dirigir y controlar su propia conducta y sus sentimientos. Esto implica:

  1. Ser capaz de rechazar aquellos comportamientos, que a pesar de tener consecuencias inmediatas positivas, repercutan negativamente a largo plazo.
  2. Planificar y ejecutar las estrategias necesarias para alcanzar un objetivo final gratificante.
  3. Perseverar, ser constante en la realización de una tarea durante el tiempo necesario, evitando las distracciones hasta alcanzar el objetivo deseado.

El autocontrol está relacionado a su vez con el autoconcepto y la autoestima. De esta manera una persona que tiene una idea de sí misma coherente con su verdadera forma de ser, manifestará unos sentimientos positivos hacia sí, conocerá sus propios límites y poseerá un nivel aceptable de control sobre lo que hace y las consecuencias que de ello se derivan.

Los valores son aspectos concretos a los que les damos una importancia especial, de modo que pasan a orientar lo que hacemos. Por ejemplo, la salud puede ser un valor dominante para una persona, mientras que otros pueden valorar el dinero por encima de otras cosas, el éxito, la inteligencia, la unión de la familia, etc. Las personas definimos lo que está bien y lo que está mal en función de los valores que tenemos.